Los que formamos EE somos miembros de una comunidad concreta y visible. En ella maduramos como creyentes y compartimos nuestra fe. Desde ella llevamos acabo nuestra acción educativa. La comunidad nos anima en nuestra tarea y ofrece responsables adultos en su fe que nos acompañan desde la cercanía

En la comunidad concreta queremos ser miembros activos y corresponsables, en comunión con otros, en las distintas plataformas de corresponsabilidad