Begiak zabaldurik, bihotzak erreta bueltatu gara Taizetik, ya encasa todos con una Semana Santa diferente en Taizé. 220 eskauts disfrutando de la vida desde el compartir. Euskalerriko Eskautak Bizkaia, Scout Católicos De Navarra Een-scn y Euskalerriko Eskautak Araba juntos renovados tras 4 días de búsqueda y celebración en un lugar del que tomar ejemplo.

Denok Batera,
Beti Prest!

Aquí una reflexión de una Trebeak de Jatorrak Eskaut Taldea,

Trebeak y algunas monitoras hemos vivido una experiencia única en Taize (Francia) esta semana de Pascua. Aquí hemos convivido con gente de diferentes lugares del mundo y eskauts de Euskalerriko eskautak.

Al principio teníamos un poco de miedo porque no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar. Nos habían enseñado unos videos que no nos inspiraban demasiado, aun así queríamos ir, sin saber muy bien si llegaríamos a disfrutarlo.

Teníamos muchas ganas de conocer y convivir con gente de todo Bizkaia, Araba y Navarra, tanto como de otros países. La verdad es que nos hemos encontrado con algo diferente. Pensábamos que las oraciones iban a ser aburridas. Pero nos hemos encontrado con oraciones llenas de cantos, rezando en diferentes leguas, cambiando el sistema de sentarse en bancos a sentarse cómodamente en el suelo, haciéndolo todo más cercano. Del mismo modo nos ha parecido una experiencia muy austera, desde las oraciones hasta el día al día en el que ni siquiera pensábamos en el teléfono móvil, sin consumir, sin televisión… La oportunidad de recuperar esas conversaciones sin tecnología de por medio que ya están casi ausentes en el día a día.

Los talleres nos han ayudado a conocer la opinión de otras personas sobre cuestiones importantes que están pasando en el mundo. Escuchar a gente de otros países, hablando sobre estos temas actuales, gente que ha estado en contacto en primera persona con refugiados y otras realidades. Y también ha sido una oportunidad para expresar nuestro punto de vista.

Además, hemos tenido mucho tiempo libre que hemos aprovechado para conocer mejor a Trebeak de nuestra la zona, y también a gente de otros países. Por ejemplo, empezábamos a jugar a algo, cualquiera que pasase por ahí, se sumaba con total tranquilidad. Del mismo modo hemos tenido la oportunidad  de aprender nuevos juegos, nuevas canciones.

Aunque las noches hayan sido realmente frías, la experiencia ha merecido la pena. Quizás no reflexionas tanto yendo con amigxs como si fueses solx, pero nos ha servido mucho para conocer a otra gente, a nsotrxs mismos, alejarnos de lo cotidiano, despejarnos la mente, disfrutar en lo austero, y reflexionar.

Quizás todo el mundo no repetiría esta experiencia, pero creo que la experiencia no trata tan solo de reflexionar individualmente, sino de reflexionar también en grupo y crecer juntxs. Creo, definitivamente, que mi grupo debería ir todos los años.

Taizé 2016

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